A las grandes urbes llegan miles de seres humanos con el sueño de una vida mejor, pero muchas veces el sueño se convierte en pesadilla. Por ejemplo, una chica honesta y humilde, Emilia Gómez, puede acabar ejerciendo la prostitución con el nombre de Natalia, y refugiándose en las drogas. Es puro azar que un periodista conozca a Natalia, averigüe que su verdadero nombre es Emilia, y quizá hasta se enamore de esa flor del mal. Pero poco tiene que ver con el azar que ella sea asesinada y alguien la arranque del lodazal donde ha aprendido a sobrevivir. Ni que el periodista que la conoció y la quiso —o al menos la intentó querer y proteger—, un hombre que cada noche ahoga en bourbon el dolor de vivir, se empeñe en descubrir quién y porqué la mató.

Web de Javier Puebla

Búscanos en

Los comentarios están cerrados.

Valencia

Afilado de cuchillos

Fallas

Levante

Valencia CF

Villarreal CF

Loteria Nacional

Loteria del Niño

Sorteo de Navidad