El sol de medianoche
Fecha: 22 de junio de 2009 | Archivado en: MeteoEtiquetas: antonio rivera, duración del dia, estaciones, Meteo, rovaniemi, sol de medianoche, solsticio, verano
Ayer domingo día 21, a las 7.46 minutos de la mañana hora española, comenzó el verano, el verano astronómico. Y matizo lo de astronómico, porque el verano climatológico empezó hace ya unos cuantos días. En este caso no me estoy refiriendo a que ya llevamos unos cuantos días con temperaturas veraniegas, que también es cierto, sino a que en climatología, cuando dividimos el año en estaciones, lo hacemos de una forma un poco diferente a la tradicional. Para las cuestiones climáticas, la primavera incluye los meses completos de marzo, abril y mayo; el verano, junio, julio y agosto; el otoño, septiembre, octubre y noviembre; y por último el invierno, diciembre, enero y febrero.
Esta división un tanto distinta de la tradicional atiende a dos razones fundamentales: Por un lado el incluir en cada estación siempre los mismos días, ya que a nivel astronómico no siempre comienza una estación el mismo día ni a la misma hora, ni dura exactamente los mismos días. Por ejemplo, el verano astronómico, comienza cuando el sol alcanza su máxima altura con respecto al horizonte, o sea, cuando su declinación es máxima con respecto al plano de la eclíptica, y esto a veces sucede en el hemisferio norte el 21 de junio, o el 22, y a veces como este año a las 7.46 minutos y otras veces a otras horas distintas.
Por otro lado, se intentan incluir en cada estación los meses más representativos de la misma; así, por ejemplo, junio posee por lo general un carácter mucho más veraniego que septiembre, y diciembre suele ser mucho más invernal que marzo. O acaso no se les olvida en muchas ocasiones que las Fallas son todavía en invierno (astronómico), cuando muchos años ya tenemos un ambiente plenamente primaveral.
Una de las consecuencias de este cambio de estación es que durante estos días estamos teniendo los días más largos del año, y por lo tanto las noches más cortas. Para que se hagan una idea, el día dura unas 15 horas aproximadamente, dependiendo de la latitud exacta a la que se encuentren, en la Península. Algo que contrasta con las poco más de 9 horas de los días más cortos de finales de diciembre. Y remarco lo de la latitud, porque contra más al norte vayamos más durará el ya de por sí largo día de los solsticios. Por ejemplo, en Cádiz el día de hoy dura 14h y 40min, mientras que en Valencia dura 14h 57min y en el norte de España, en San Sebastián, 15h 24min. Como vemos, conforme nos vamos hacia el norte el día dura más. Así en París dura 16h 12min, en Londres 16h 38min y en Helsinki 18h 59min.
El caso extremo lo encontramos a partir del conocido círculo polar ártico, a partir del cual, nos encontramos con la luz eterna en estos días, o sea, que no se pone el sol en ningún momento, y el día por tanto dura 24h. Este fenómeno es lo que se conoce como el sol de medianoche.

Si quieren comprobar lo que les digo, en la siguiente webcam pueden comprobar la situación en tiempo real en la ciudad finlandesa de Rovaniemi, situada justo en el círculo polar ártico. Pueden entrar a cualquier hora a lo largo del día y verán como siempre está iluminada por el sol.
¿Se imaginan lo que puede ser vivir bajo un sol eterno?