BERNIE.
Fecha: 29 de abril de 2009 | Archivado en: Redacción de Noche - blogEtiquetas: americas cup, camps, Ecclestone, Fórmula uno, rita barberá

El abuelo cebolleta.
Y Bernie habló. Ecclestone de apellido. Ahora dice para desdecirse que el otrora mejor Gran premio del mundo del automovilismo ya no es lo que fue. Y claro la Alcaldesa se mosquea. Exige hasta rectificación del mandamás de ese gran circo de las cuatro ruedas. No sé de que se extraña la edil, pues éste es el mismo que a unas horas del inicio de la campaña electoral, anunció a bombo y platillo, junto a Camps y compañía que Valencia acogería un Gran Premio, siempre y cuando Camps ganará las elecciones. Pues es el mismo individuo, señores.
No sé yo, si Rita Barberá andaba ya enfadada por otras razones como la que le están montando los de la America´s Cup. Debe ser más por lo segundo que por lo primero. Pero lo cierto es que la comprendo. La entiendo, porque entre unos y otros afean un tipo de política con la que el PP ha triunfado. Y ¡ojo! que yo soy uno de esos que apoya esa línea, la de grandes eventos, la de poner a Valencia en el mapa. Hombre y tanto. Aunque no tanto como se exagera , pero sin duda, sí lo suficiente para que no seamos sólo, sol, paella y fallas.
Lo que ocurre es que a mí, por lo menos, me mosquean los tejemanejes de los dueños de ambas competiciones, pues hacen y deshacen a su antojo, y no gratis, precisamente. A mí me perturba que los de los barquitos estén en sus movidas judiciales, mientras la marina portuaria desvanece ante nuestros mediterráneos ojos. Gracias a la llegada de la fórmula uno del mar se abrió un camino nuevo, Valencia miró hacia el mar, es de agradecer, pero aquellos se hicieron dueños del cortijo, y ahora quieren más. Y digo yo, que una vez hecho el bien, no debe ser hora de mandarlos a aguas más profundas. Creo que la Alcaldesa está en esa línea. Seguro.
Para que además llegue el truculento personaje de ademanes sospechosos y acciones inequívocamente malintencionadas y nos toque la moral. Quiero Fórmula Uno. Sí. Y por ello se le agradece y se le paga, pero no venga a menospreciar al personal. Disfrute del Mercado Central y a cobrar, que es lo suyo.