Él ronda los sesenta años, es un hombre corpulento, casado y con tres hijos. Ella es una mujer de cincuenta y pocos, alta y delgada. Cada noche los dos comparten un vagón de metro y, durante dos minutos y veinticuatro segundos, el tiempo que transcurre entre dos paradas, ambos permanecen juntos y a solas cada día. Pero un día cualquiera, ¿o quizá no?, Él se dispone a salir del metro y en ese instante un papel se desliza entre sus cosas y cae al suelo. ¿Casualidad?…

Los comentarios están cerrados.